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Una tarde, en un café de Milán, escuché a un grupo de turistas españoles discutiendo si «la copa italiana era como LaLiga pero con otro nombre». Tuve que morderme la lengua para no interrumpirlos. La confusión era perfectamente comprensible, pero también era la prueba de algo que llevo años intentando explicar a mis lectores en español: en Italia hay dos títulos nacionales distintos cada temporada, y pese a que uno se llama «Serie A» y el otro «Coppa Italia», la diferencia entre ellos va mucho más allá del nombre.
En este artículo separo con claridad qué es cada uno de esos dos títulos, cómo funcionan los formatos, qué premios económicos reparten, qué acceso a Europa conceden y por qué para un aficionado que se acerca al calcio italiano conviene entender los dos antes de discutir cualquier pelea por el palmarés de un club concreto. Es un texto didáctico con la perspectiva de alguien que lleva ocho años mirando el calendario italiano entero, no solo los titulares de los partidos grandes.
El formato de la Serie A
Empiezo por la parte que casi todo el mundo conoce, aunque sea por encima. La Serie A es el campeonato de liga italiano, la 124.ª edición en esta temporada 2025/26, la 94.ª en formato todos contra todos. Se disputa entre veinte equipos durante treinta y ocho jornadas, con dos partidos por pareja de rivales a lo largo de nueve meses, y el club que acumula más puntos al final del curso es proclamado campeón.
La temporada 2025/26 arranca el 23 de agosto de 2025 y termina el 24 de mayo de 2026, con los habituales parones para compromisos internacionales de las selecciones nacionales a lo largo del curso. Los partidos se distribuyen entre fines de semana y, cuando la planificación europea lo exige, algunos martes y miércoles. Ese calendario saturado es, desde el punto de vista físico, una de las principales razones por las que los clubes con plantilla más profunda tienen ventaja estructural sobre los equipos con rotación más corta.
El ganador de la Serie A recibe el Scudetto, que se cose sobre la camiseta del equipo durante la siguiente temporada como distintivo de campeón nacional. Ese detalle de la tradición, que explico con más profundidad en otro artículo, es importante mencionarlo aquí porque ilustra hasta qué punto el trofeo de liga y el trofeo de copa tienen una carga simbólica diferente dentro del imaginario italiano.
El formato de la Serie A es, en esencia, muy similar al de LaLiga o la Premier League: mismo sistema de puntos, misma cantidad de equipos (con pequeñas variaciones históricas), mismo concepto de temporada regular. Las diferencias con otras ligas europeas son más sutiles y aparecen en el reparto de derechos televisivos, en el criterio de descenso y, sobre todo, en la distribución del calendario a lo largo del curso. Pero la estructura básica es reconocible para cualquier aficionado europeo al fútbol.
El formato de la Coppa Italia
Vamos ahora al segundo trofeo, que es donde la gente que se acerca al calcio por primera vez suele tener más dudas. La Coppa Italia es el torneo de copa nacional del fútbol italiano, organizado por la Lega Serie A para los clubes profesionales y con una tradición que se remonta a varias décadas. No es un «segundo campeonato» paralelo a la Serie A; es un torneo independiente con formato eliminatorio que se juega a lo largo del mismo curso.
El formato ha variado a lo largo de los años, pero en su configuración actual funciona con rondas eliminatorias previas en las que entran los clubes de Serie A, Serie B y categorías inferiores en fases progresivas. Los equipos de Serie A, por categoría, entran en rondas más avanzadas que los de Serie B o Serie C, lo cual les da ventaja competitiva desde el principio. A partir de octavos de final, el torneo se concentra ya casi exclusivamente en los grandes clubes de la primera división italiana.
Los cruces suelen resolverse a partido único hasta las semifinales, momento en el que el torneo pasa a formato de ida y vuelta para los cuatro semifinalistas. La final se juega en el Stadio Olimpico de Roma, en fecha única y con una tradición de espectáculo propia que para los aficionados italianos es parte del folclore anual del calcio. Esa final, habitualmente en mayo, cierra el curso de la copa justo antes del tramo final de la Serie A.
La diferencia con la Serie A en cuanto a número de partidos es evidente. Mientras que la Serie A exige treinta y ocho partidos de liga a cada club, la Coppa Italia ofrece un máximo de seis o siete partidos al equipo que llega a la final desde las rondas intermedias. Eso significa que, en términos de acumulación de minutos y desgaste físico, la copa pesa mucho menos que la liga en el calendario anual, pero ofrece la posibilidad de ganar un trofeo con rachas cortas y buena forma en momentos puntuales.
Premios, Europa y prestigio comparado
Aquí llegamos a la parte que más interesa, porque combina dinero, acceso europeo y prestigio simbólico. El ganador del Scudetto se clasifica directamente para la fase de grupos de la Champions League, con todos los ingresos millonarios que eso implica (participación, primas por fase, ingresos por partidos en casa). Esa es probablemente la diferencia económica más importante entre ganar la liga y ganar cualquier otro trofeo italiano.
El ganador de la Coppa Italia también se clasifica para competición europea, pero no para la Champions League: obtiene acceso a la Europa League, que en términos de ingresos y visibilidad comercial está un escalón por debajo de la competición principal. Esa diferencia en el acceso europeo define, en la práctica, la prioridad que los grandes clubes italianos conceden a cada trofeo. Para los clubes que pelean el Scudetto, la copa es una competición importante pero rara vez absoluta. Para los clubes que no pelean el título y tampoco tienen garantizado el Top 4, la Coppa Italia se convierte en su mejor vía de acceso directo a Europa.
Eso explica por qué los partidos de Coppa Italia de los grandes clubes suelen jugarse con rotación alta en las rondas previas. Los entrenadores de Inter, Napoli, Juventus, Milan y Roma no se juegan el curso en esos partidos; se juegan el curso en la liga. Por contra, los partidos de Coppa Italia de clubes medianos como Fiorentina, Atalanta en ciertos momentos o clubes que han tenido grandes años en copa se disputan con alineaciones titulares porque el trofeo, para ellos, es una vía real a Europa y a un título que su afición celebra con intensidad.
En términos de prestigio histórico, el Scudetto está claramente por encima de la Coppa Italia. Un club que gana la liga italiana se inscribe en una lista que arranca a principios del siglo XX y que incluye solo a una parte reducida de todos los clubes italianos de primera. Un club que gana la Coppa Italia se inscribe en una lista más larga y más rotada, con campeones menos estables y con más casos de ganadores puntuales que no tienen un peso histórico equivalente. Esa diferencia simbólica es la que hace que los aficionados italianos prefieran casi siempre ganar la liga antes que la copa cuando la temporada obliga a elegir prioridades.
Para ampliar la mirada sobre el funcionamiento del campeonato en términos del palmarés global y entender cómo se han repartido los Scudettos a lo largo del siglo, recomiendo la lectura complementaria sobre la historia de los ganadores de la Serie A, que contextualiza mejor el valor del trofeo de liga respecto a cualquier otro título nacional del calcio.
Dos trofeos, dos lógicas competitivas
Cierro con la idea que me parece más útil para un aficionado español que se acerca al calcio por primera vez. La Serie A y la Coppa Italia no son dos versiones del mismo trofeo con reglas distintas: son dos lógicas competitivas que exigen cosas diferentes a los clubes. La Serie A premia la regularidad a lo largo de nueve meses, la consistencia entre jornadas y la capacidad de sostener rendimiento contra rivales de todo nivel durante un curso completo. La Coppa Italia premia la capacidad de rendir en partidos puntuales, de gestionar la rotación con inteligencia y de aprovechar rachas cortas de buena forma en momentos concretos del calendario.
Un club puede ser excelente en una de las dos competiciones sin serlo en la otra, y de hecho ocurre con frecuencia. Hay temporadas en las que un club termina cuarto o quinto en la liga pero levanta la copa, y viceversa. Esa asimetría forma parte del encanto del fútbol italiano y es una de las cosas que, cuando alguien se acostumbra a seguir el calcio durante dos o tres temporadas seguidas, empieza a apreciar con el mismo cariño con el que antes seguía solamente el título principal.
¿Cuántos partidos se juegan en la Coppa Italia a lo largo de una temporada?
El número de partidos en la Coppa Italia varía según la ronda en la que entra cada club. Los equipos de Serie A entran en fases avanzadas y, como máximo, disputan entre seis y siete partidos desde su primera ronda hasta la final. Los de categorías inferiores pueden jugar varios partidos más porque entran en rondas previas.
¿Qué competición europea da acceso la Coppa Italia frente a la Serie A?
El ganador de la Serie A se clasifica directamente para la fase de grupos de la Champions League, con sus correspondientes ingresos asociados. El ganador de la Coppa Italia accede a la Europa League, que es una competición europea un escalón por debajo de la Champions en términos de prestigio y volumen de ingresos.