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Hay cifras que, cuando las encuentras por primera vez, te obligan a replantear toda la conversación anterior. Para mí, esa cifra en el calcio italiano actual es muy concreta: setecientos diez millones de aficionados en todo el mundo. No es una estimación imaginada ni una proyección de marketing. Es el dato publicado por la FIGC en el ReportCalcio, y representa un crecimiento del 75% respecto a 2021/22. En apenas dos o tres temporadas, la base global de seguidores de la Serie A casi se ha duplicado. Ese tipo de movimiento no se ve todos los días en una liga europea madura, y merece que dediquemos un artículo entero a entender por qué está pasando.
En este texto analizo el dato completo, lo contextualizo con la audiencia televisiva global del calcio y señalo los mercados internacionales donde el crecimiento ha sido más intenso en los últimos años. Es una lectura optimista para los aficionados españoles al fútbol italiano, que rara vez se encuentran con datos positivos sobre el calcio en análisis internacionales.
La cifra de 710 millones y lo que dice
Arranco por el dato. La Serie A cuenta con 710 millones de aficionados en todo el mundo, un 75% más que en 2021/22. Esa cifra procede del ReportCalcio 15.ª edición, publicado por la FIGC en 2025, y refleja estimaciones basadas en consumo de contenido, seguimiento en redes sociales, audiencia televisiva y otros indicadores que la federación italiana y sus socios comerciales utilizan para medir la base de seguidores del producto calcio.
Setecientos diez millones es un número enorme que conviene desglosar para que se entienda bien. Representa aproximadamente el 9% de la población mundial adulta, una cifra que coloca al calcio entre los productos deportivos con mayor alcance global. Para comparar, es una cifra que sitúa a la Serie A en el grupo de las ligas europeas con mayor presencia internacional, aunque por detrás de la Premier League inglesa, que lidera habitualmente este tipo de rankings con cifras superiores.
Lo que hace especialmente llamativo el dato no es el tamaño absoluto, sino el crecimiento. Pasar de aproximadamente 405 millones en 2021/22 a 710 millones en el último informe es un incremento del 75% en apenas dos o tres años. Ningún producto deportivo europeo maduro crece habitualmente a esos ritmos; los crecimientos típicos de una liga consolidada oscilan entre el 5% y el 15% anuales cuando las cosas van bien. El 75% acumulado italiano es una anomalía que exige explicación.
Mi lectura de esa anomalía, después de haber seguido la evolución del producto calcio durante los últimos años, es que combina tres factores simultáneos. Primero, la recuperación deportiva de los grandes clubes italianos, con finales europeas, Scudettos competitivos y presencia sostenida en rondas avanzadas de Champions League. Segundo, la estrategia comercial más profesionalizada de la Lega Serie A, que ha invertido en contenido digital, presencia en redes sociales y retransmisiones internacionales. Tercero, el efecto arrastre de fichajes de nombres globales como Kevin De Bruyne o Luka Modric, que atraen audiencias que antes no consumían calcio de manera regular.
Esas tres dinámicas han coincidido en el tiempo y han producido el salto del 75% que refleja el ReportCalcio. No es una casualidad, pero tampoco es un fenómeno sostenible por sí solo: si alguno de los tres factores se debilita en los próximos años, la cifra puede estancarse o incluso retroceder ligeramente. Mantenerla exige continuidad en todas las dimensiones a la vez.
La audiencia televisiva global del calcio
Complemento la cifra de aficionados con la audiencia televisiva, que es el indicador más medible y más comparable del consumo real de un producto deportivo. La audiencia televisiva del fútbol italiano superó los 470 millones de espectadores en 2023/24 y rozó los 2.800 millones a nivel mundial, según los datos publicados por la propia FIGC en el ReportCalcio.
Esos 2.800 millones de espectadores globales son una cifra acumulada que suma todas las retransmisiones del fútbol italiano durante una temporada completa. No significa que 2.800 millones de personas distintas vean calcio cada año, sino que si sumamos todas las audiencias de todas las retransmisiones de todos los partidos y programas durante un curso, obtenemos esa cifra total. Es la forma habitual de medir la exposición mediática de un producto deportivo y es comparable con las cifras equivalentes de otras ligas europeas, aunque con metodologías que varían ligeramente entre fuentes.
Lo que hace interesante esa cifra es el ratio entre audiencia televisiva y base de aficionados. Si la Serie A tiene 710 millones de aficionados y genera 2.800 millones de espectadores al año, eso significa que cada aficionado, en promedio, consume cerca de cuatro eventos televisivos de Serie A al año. Esa cifra es relativamente baja comparada con ligas como la Premier League, donde el ratio es más alto porque los aficionados ingleses tienden a consumir más partidos a lo largo del curso. Significa que la Serie A tiene todavía margen para crecer en «intensidad de consumo» entre sus propios aficionados, y no solo en «número absoluto» de seguidores.
Gabriele Gravina, presidente de la FIGC, lo resume bien cuando habla del futuro del sector: «nuestras prioridades son invertir en infraestructuras de manera decidida, también gracias a la candidatura a la UEFA Euro 2032, y en las reformas sobre sostenibilidad económico-financiera». Esa frase, aunque habla principalmente de dimensiones estructurales internas, tiene una lectura colateral muy relevante para este artículo: las inversiones en infraestructura y en sostenibilidad son también las que permiten seguir creciendo en audiencia global a medio plazo. Un producto con estadios modernos, clubes saneados y candidatura europea confirmada transmite más confianza al mercado internacional y retiene mejor a los aficionados que ya ha conseguido atraer.
Los mercados de crecimiento más intensos
Entramos en el análisis geográfico, que es la parte que menos se comenta habitualmente pero que más relevancia estratégica tiene. El crecimiento del 75% en la base de aficionados no se distribuye de manera uniforme entre regiones: se concentra en mercados específicos donde confluyen varios factores favorables a la expansión del producto calcio.
El primer mercado con crecimiento intenso ha sido Asia, especialmente los países del sudeste asiático y algunos mercados de Asia oriental. Esa región tiene una base histórica de aficionados al fútbol europeo que viene de los años noventa y dos mil, y en los últimos años ha reforzado su interés por la Serie A gracias a los contratos de retransmisión y a la presencia de fichajes que han generado noticias globales. El peso asiático en la base total de aficionados del calcio actual es muy superior al de hace cinco años.
El segundo mercado con crecimiento significativo es Latinoamérica. Este continente tiene tradicionalmente una conexión fuerte con el fútbol europeo por razones de emigración histórica, lazos culturales con Italia y España, y presencia de jugadores latinoamericanos en las grandes ligas del continente. La Serie A, con su tradición de fichajes procedentes de Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia, mantiene una relación especial con el público latinoamericano que se traduce en volúmenes de audiencia importantes incluso en temporadas normales.
El tercer mercado destacado es el propio continente africano, con un crecimiento acelerado en los últimos años gracias a la mejora de las retransmisiones digitales y al interés creciente por las ligas europeas entre las nuevas generaciones de aficionados. África es, probablemente, el mercado con mayor potencial de crecimiento a medio plazo para todas las ligas europeas, y la Serie A está bien posicionada para capitalizar ese interés si mantiene presencia comercial y de contenido adecuada.
Fuera de esos tres grandes bloques, Europa oriental, Oriente Medio y Norteamérica aportan también crecimientos modestos pero significativos, especialmente en mercados urbanos con comunidades italianas o con tradición de consumo de fútbol europeo a través de suscripciones de pago. La suma de todos esos crecimientos parciales es la que produce el salto del 75% agregado que aparece en el informe.
Para complementar este análisis con el contexto económico que sostiene el crecimiento global del calcio y entender cómo se traduce en términos de ingresos reales, recomiendo la lectura del análisis sobre la economía del Scudetto y los derechos televisivos de la Serie A, que aporta la parte financiera del mismo fenómeno.
Una base global que pide consolidación
Cierro con una reflexión que creo que resume bien el estado actual del producto calcio en el mundo. La Serie A ha pasado, en muy pocos años, de ser una liga con base de aficionados relativamente estable a ser una liga con crecimiento global acelerado. Ese cambio es una noticia excelente y refleja el trabajo profesional que se ha hecho en áreas de contenido digital, comercialización internacional y gestión de imagen pública del campeonato.
Pero el crecimiento por sí solo no es sostenible si no se consolida con acciones de fidelización a medio plazo. Los 710 millones de aficionados actuales pueden convertirse en 800 o 900 millones si las cosas van bien en los próximos años, o pueden retroceder a 600 millones si las dinámicas que han producido el crecimiento se debilitan. La diferencia entre esos dos escenarios se juega en las decisiones que tomen la Lega Serie A, los clubes y los socios comerciales internacionales del campeonato.
Mi pronóstico optimista, basado en lo que he visto en los últimos años, es que la Serie A va a mantener su crecimiento durante al menos cuatro o cinco temporadas más antes de que empiece a estabilizarse en niveles similares a los de otras ligas europeas maduras. Ese margen de crecimiento es una oportunidad única para el calcio italiano, y aprovecharlo bien depende de que los responsables del campeonato entiendan que estamos en un momento que no se repetirá pronto. Los próximos años son decisivos, y los 710 millones de aficionados actuales pueden ser el punto de partida de una expansión mucho más amplia o el techo de un ciclo breve, según cómo se gestione.
¿Cuántos aficionados tiene la Serie A en el mundo?
La Serie A cuenta con 710 millones de aficionados en todo el mundo, según los datos del ReportCalcio 15.ª edición publicado por la FIGC. Esa cifra incluye seguimiento activo del producto calcio en todas sus formas: audiencia televisiva, consumo digital, redes sociales y otros indicadores de interés recogidos por la federación italiana.
¿Cuánto ha crecido la base global de aficionados de la Serie A desde 2021/22?
La base de aficionados creció un 75% desde la temporada 2021/22 hasta el último informe publicado, pasando de aproximadamente 405 millones a los 710 millones actuales. Ese crecimiento es excepcional para una liga europea madura y refleja la combinación de recuperación deportiva, estrategia comercial profesionalizada y fichajes de nombres globales.